viernes, 21 de mayo de 2010

Círculos vicioso y virtuoso en el juego




Releo la frase de Bernard Shaw que tengo en el costado de este blog y pienso, qué cierto que es lo que expresó. Envejecemos porque no jugamos. Lo estoy notando, a medida que pasan los años, cada vez jugamos menos y esto nos lleva más a permanecer taciturnos y nos entritece y la tristeza nos envejece, a veces tempranamente.


Creo que siempre hay que buscar formas de jugar, de que por lo menos algunos ratos de nuestra vida estén poblados del juego y la diversión, de la risa y la distensión.


Está científicamente comprobado que el juego ayuda en la mejoría de muchísimas enfermedades no sólo mentales o emocionales, también físicas. El reirse, genera adrenalina sustancia esencial para las defensas del ser humano y para su supervivencia en sí.


Quisiera poder practicar todo esto que estoy expresando, pero mi forma de vida es bastante distante de lo mencionado y verdaderamente quisiera que no fuera así.


Es que resulta a veces un círculo vicioso, se está deprimido, esto lleva a la tristeza, al decaimiento, a la negación de los deseos de todo y se vuelve a estar deprimido.


Sin embargo si existe el juego en la vida de una persona, llámesele intercambio de palabras orales o escritas en donde se manifieste lo lúdico, llámese un juego verdadero en sí como los de mesa u otros grupales, llámese hasta una charla en la que se tocan temas triviales y alegres o quizás jugar con un amiga o amigo a fantasear sobre determinados temas, juntamente a jugar a pasear con salidas alegres y divertidas, todo esto genera adrenalina y ésta pide más y más juegos y así si podemos realizarlos en medio de la vida cotidiana genera al contrario de aquel, un círculo virtuoso, que nos libera de las angustias y ansiedades y nos hace ser felices en la vida.


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